El sector agrícola ecuatoriano cuenta con una nueva herramienta genética tras el lanzamiento oficial del clon de cacao CECA-13, presentado el pasado 20 de mayo en la provincia de El Oro. Esta variedad es el resultado de un extenso proceso de investigación, selección y mejoramiento genético que inició con observaciones en las décadas de los 60 y 90, cuando las variaciones del entorno comenzaron a golpear las plantaciones tradicionales. Erwin Cango, creador de este material vegetal, explicó que el proyecto nació de la urgencia de dotar a los productores de un cultivo capaz de responder agronómicamente a los efectos del cambio climático, tales como el exceso de humedad, las alteraciones drásticas de temperatura y la inestabilidad en las cosechas.
Durante su etapa de evaluación en condiciones reales de campo, el CECA-13 demostró un comportamiento productivo sobresaliente, alcanzando rendimientos anuales de entre 1.8 y 2 toneladas por hectárea en su zona de origen. Asimismo, los análisis en otras localidades proyectan que la variedad puede estabilizarse en rangos de 30 a 35 quintales por hectárea, dependiendo estrictamente del manejo fitosanitario y nutricional que reciba. Una de las mayores virtudes de este clon es su resistencia natural frente a patógenos severos que diezman la producción nacional, como la monilia, la fitóftora y la escoba de bruja, lo que garantiza una producción constante y reduce drásticamente las pérdidas económicas en regiones con alta presión de humedad.
Más allá de sus ventajas en el campo, el CECA-13 destaca por su perfil organoléptico fino y de aroma complejo, una cualidad altamente cotizada por los mercados internacionales especializados en chocolates de origen y el segmento premium conocido como “bean to bar” (del grano a la barra). Las autoridades y desarrolladores prevén una recepción muy favorable en el exterior, ya que este material no solo resguarda la reputación de Ecuador como líder en cacao fino, sino que añade valor a través de la trazabilidad y la sostenibilidad. Con esta combinación de alta productividad y calidad sensorial diferenciada, la nueva variedad se perfila como una alternativa competitiva y de gran proyección para el futuro de la agroexportación del país.








