El Gobierno Nacional modificó el reglamento para la regulación de precios de los derivados de hidrocarburos mediante la expedición del Decreto Ejecutivo 444. Esta reforma técnica busca trasladar de forma directa al consumidor ecuatoriano la tendencia a la baja que ha registrado el petróleo en el mercado internacional, donde el barril pasó de rondar los 90 dólares a situarse en cerca de 68 dólares tras la tregua en Medio Oriente. Hasta el momento, dicha caída no se reflejaba en el país debido a las limitaciones del sistema de bandas mensual, lo que generaba una marcada asimetría entre los valores locales y la realidad externa.
La nueva normativa faculta a la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) a aplicar de manera excepcional y temporal un mecanismo de ajuste que permitirá reducir el precio de las gasolinas extra, ecopaís y el diésel automotriz hasta en un 1.5 % por mes en escenarios específicos. Según explicó el director de la ARCH, Christian Puente, esta herramienta no altera la política de estabilización de precios vigente, sino que la fortalece para amortiguar el impacto de la alta volatilidad internacional y evitar que las diferencias entre el Precio de Paridad de Importación y el Precio de Venta en Terminal afecten el bolsillo ciudadano.
Con la implementación de este ajuste, el régimen confirmó que la actualización tarifaria correspondiente a este mes ya registrará una reducción inmediata en el costo de los combustibles. Asimismo, las autoridades enfatizaron que el tope máximo de incremento mensual del 5 % —donde el Estado asume la diferencia económica cuando el crudo supera los 100 dólares— se mantiene intacto con el fin de proteger de forma continua a los hogares, al sector del transporte y a las cadenas productivas del país bajo criterios de sostenibilidad fiscal.








