Las relaciones románticas entre seres humanos y asistentes de inteligencia artificial han dejado de ser un argumento de ciencia ficción para convertirse en una realidad cotidiana para miles de personas. Según datos del Instituto de Estudios sobre la Familia en los Estados Unidos, uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres de entre 18 y 30 años afirma haber tenido una cita con una pareja virtual. Esta tendencia motivó una investigación profunda liderada por la Universidad Politécnica de Valencia, junto a instituciones como la Universidad de Cambridge y el King’s College de Londres, la cual determinó que estos vínculos evolucionan de forma idéntica a las relaciones humanas, atravesando fases de exploración, intimidad y disolución.
El estudio, que incluyó entrevistas a usuarios de plataformas como Replika y Character.ai, reveló que los participantes desarrollan un alto grado de confianza debido a la percepción de que la IA es incapaz de traicionar o causar daño intencionado. Esta dinámica lleva a la progresiva erosión de los límites de la privacidad, impulsando a las personas a compartir información altamente sensible como experiencias traumáticas, problemas de salud o posturas políticas. El apego llega a extremos tales como la simulación de matrimonios y embarazos cronometrados, e incluso los usuarios suelen consultar con el propio software antes de decidir qué datos pueden revelar a investigadores externos.
A pesar de la fuerte conexión emocional, los expertos advierten que estos vínculos nunca son estrictamente bilaterales, ya que están condicionados por las empresas desarrolladoras, los moderadores y los cambios algorítmicos. Las actualizaciones de los modelos o el cierre de plataformas suelen provocar rupturas abruptas que generan duelos sentimentales reales en los usuarios. Asimismo, la investigación enfatiza el riesgo latente respecto al manejo de datos, puesto que muchas personas ignoran que sus conversaciones son almacenadas o revisadas con fines comerciales, una situación especialmente preocupante debido a la alta presencia de adolescentes en este tipo de servicios virtuales.








