El papa León XIV hizo un llamado global este martes para rezar y actuar en favor del cuidado del agua, recurso al que definió como un “derecho sin fronteras” y un regalo universal que no debe ser tratado como una simple mercancía. A través de la iniciativa “Reza con el papa”, correspondiente al mes de septiembre, el pontífice pidió perdón por el derroche y la contaminación a nivel mundial, al tiempo que expresó su preocupación por las millones de personas que enferman o deben recorrer largas distancias diariamente para abastecerse de agua limpia.
En un videomensaje difundido en inglés, el líder de la Iglesia católica recordó que una de cada cuatro personas en el planeta carece de un acceso seguro al recurso potable. Esta cifra se alinea con los informes recientes de la Organización Mundial de la Salud y Unicef, los cuales advierten que cerca de 2.100 millones de personas sufren desabastecimiento severo y más de 100 millones dependen directamente de fuentes superficiales sin tratar. Ante esta brecha, el pontífice exhortó a la comunidad internacional y a los fieles a actuar con sobriedad, combatir las desigualdades y defender el derecho humano a un consumo seguro.








