El sector de la construcción y el mercado inmobiliario en Ecuador muestran un desempeño positivo a mitad de 2026, impulsados por la estabilidad en las políticas públicas y mejores condiciones de financiamiento. Según un reporte de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Vivienda del Ecuador (Apive), las reservas netas de inmuebles crecieron un 28 % entre enero y abril de este año en comparación con el mismo periodo de 2025, marcando un incremento interanual inédito en los últimos tres años. Asimismo, la consolidación de estos contratos ha mejorado sustancialmente debido a una reducción del 15 % anual en las cancelaciones de compras, lo que refleja una mayor confianza y fidelización por parte de los inversionistas y compradores.
Por su parte, el gremio Constructores Positivos confirmó que la actividad del sector aumentó un 20 % en el primer trimestre, dinamizando la economía nacional tanto en la obra pública como en la privada. Este impulso económico se ve respaldado por una colocación de 362 millones de dólares en créditos inmobiliarios no subsidiados por parte de la banca privada y cooperativas hasta el mes de abril, lo que representa un repunte del 25 % frente al año anterior. Los voceros explicaron que este flujo se debe a que varias entidades bancarias redujeron sus tasas de interés a niveles cercanos al 6,5 %, facilitando el acceso a la vivienda propia.
El financiamiento público y subsidiado también ha jugado un rol clave en esta reactivación económica. El programa estatal Miti-Miti, con una tasa del 4,99 %, incrementó sus desembolsos a 113 millones de dólares, mientras que el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) colocó 209 millones de dólares en hipotecarios, apalancado principalmente por el éxito del nuevo producto Credicasa y su tasa del 2,99 %. A pesar de las proyecciones que apuntan a cerrar el año con más de 40.000 viviendas vendidas, los representantes del sector señalaron que el principal desafío actual radica en que los gobiernos locales agilicen los trámites municipales para evitar que se traben los procesos de inversión.








