El Tribunal Supremo de China anunció este lunes nuevas directrices judiciales orientadas a regular el uso de la inteligencia artificial y frenar delitos derivados como la creación de deepfakes, la clonación de voz y la difusión de información falsa. Según informó la agencia estatal Xinhua, la normativa establece criterios claros para resolver litigios en el sector, prohibiendo de forma explícita que se utilicen herramientas de IA para generar o distribuir réplicas digitales reconocibles de personas sin su consentimiento previo.
Las reglas buscan abordar problemáticas emergentes en el entorno digital, como la discriminación de precios mediante algoritmos y el uso de manipulación digital para acusaciones difamatorias. Asimismo, la normativa fija responsabilidades legales para los proveedores de servicios de IA, exigiendo que actúen con rapidez ante notificaciones sobre contenidos que vulneren derechos de terceros. Esta iniciativa responde al llamado del presidente Xi Jinping para garantizar que el desarrollo de la tecnología se mantenga bajo esquemas seguros y controlables.
De acuerdo con el vicepresidente del organismo judicial, Tao Kaiyuan, el objetivo central de las pautas es equilibrar el avance tecnológico y la seguridad nacional en un mercado estratégico donde Pekín mantiene una alta competencia global. Las directrices otorgan herramientas legales directas a los ciudadanos afectados para exigir reparación ante la alteración no autorizada de su imagen o voz en plataformas digitales.








