Un grupo de quince ciudadanos latinoamericanos, entre los que se encuentran tres ecuatorianos, arribó al aeropuerto de Ndjili en Kinsasa tras ser transferidos desde Luisiana por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Este movimiento responde a la implementación de un convenio migratorio reciente entre Washington y el Gobierno congoleño, orientado a establecer dispositivos de recepción transitoria para solicitantes de asilo cuyas peticiones han sido procesadas en territorio estadounidense. Los connacionales permanecen actualmente en un complejo hotelero bajo vigilancia policial, mientras la Cancillería de Ecuador coordina el apoyo legal necesario y mantiene comunicación con sus familiares.
De acuerdo con los reportes oficiales, los ciudadanos ecuatorianos fueron enviados al país africano tras la negativa de sus solicitudes de protección y la manifestación expresa de no querer retornar a su nación de origen. El Gobierno de la República Democrática del Congo ha enfatizado que esta medida no representa una reubicación permanente, sino un mecanismo de estancia limitada mientras se resuelve la situación jurídica de los migrantes. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador aseguró que los ciudadanos se encuentran en condiciones seguras y que su eventual repatriación dependerá de una solicitud voluntaria por parte de los afectados.








