El reconocido productor, compositor y músico británico William Orbit, una de las figuras clave en la evolución de la música electrónica y el pop contemporáneo, falleció el pasado 23 de julio a los 69 años en su residencia, según confirmaron sus allegados y familiares a través de sus canales oficiales. En el comunicado, sus seres queridos expresaron su profundo pesar sin detallar las causas de su deceso, recordando la calidez humana y la huella indeleble que dejó en quienes compartieron vida y arte con el prolífico creativo londinense.
Orbit alcanzó la cúspide de la industria musical en 1998 tras producir el aclamado álbum Ray of Light de Madonna, trabajo que redefinió el rumbo de la reina del pop al fusionar vertientes como el techno, el trip hop y la música ambiental. Por este disco, que incluyó emblemáticas canciones como Frozen y The Power of Goodbye, la artista obtuvo tres premios Grammy. Su genio sonoro también se extendió a producciones fundamentales del rock y pop internacional, colaborando en el álbum 13 de Blur y en temas icónicos para U2, Pink, Britney Spears y No Doubt, además de construir una sólida carrera en solitario y con la banda Torch Song.
A pesar de afrontar complejos episodios de salud personal derivados de adicciones en etapas de su vida de las que logró recuperarse, la industria musical despide a uno de sus arquitectos más arriesgados e innovadores. Su legado se mantiene como una referencia ineludible de la transformación del sonido popular de finales del siglo pasado y comienzos del actual.








