El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, anunció este lunes un plan de “solidaridad nacional” superior a los 100 millones de euros en la localidad de Mérignac para mitigar los daños ocasionados por los devastadores incendios forestales de julio en los departamentos de Gironda y las Landas. El paquete económico contempla la exención por tres meses de cotizaciones sociales e impuestos a las empresas de las zonas siniestradas, una asignación directa de 12 millones de euros para los municipios afectados (10 millones para Gironda y dos millones para las Landas) y la creación de un fondo de garantía de 30 millones de euros a través del Banco Público de Inversiones (BPI) y la región de Nueva Aquitania para el sector turístico.
Con el objetivo de agilizar la reconstrucción de las cerca de 240 viviendas destruidas por las llamas, el Gobierno aplicará modificaciones normativas inspiradas en la ley utilizada tras el incendio de la catedral de Notre Dame en 2019, permitiendo la tramitación general de permisos de edificación en un plazo de un mes. Asimismo, durante su visita a la localidad de Le Porge —donde se concentró la mayor pérdida de inmuebles (183 viviendas)—, Lecornu enfrentó abucheos de los pobladores, rechazando categóricamente las versiones que señalaban que los bomberos habrían priorizado la protección de residencias de lujo en zonas aledañas por encima de los hogares locales.








