Guayaquil inauguró su primera Sala Permanente de Arte en el Centro Cultural Olmedo, un espacio concebido para exhibir de forma continua la reserva histórica del Museo Municipal de Guayaquil. El nuevo centro cultural funciona en el emblemático inmueble que albergó al Club de la Unión, edificado entre 1939 y 1944 por el arquitecto José Antonio Gómez Gault. La propuesta inaugural, estructurada bajo la investigación y curaduría del artista Saidel Brito, ofrece un recorrido cronológico y temático que examina la evolución del arte moderno local y los procesos culturales de la urbe desde finales del siglo XIX hasta la década de 1970.
La exhibición se distribuye en tres salas principales, dos áreas de transición y una pared rotativa reservada para el arte contemporáneo, donde se integrarán periódicamente piezas de los últimos 45 años. Entre las obras artísticas destacan creaciones de autores fundamentales como Oswaldo Guayasamín, Yela Loffredo, Enrique Tábara, Eduardo Solá Franco y Jorge Velarde. La muestra rescata hitos específicos de la plástica ecuatoriana, incluyendo la pintura La vendedora napolitana (1889) de Delfina Pérez de Rendón, considerada una de las primeras mujeres artistas reconocidas en el país, así como paisajes de Luis A. Martínez y caricaturas de Galo Galecio.
Durante el acto de apertura, el gestor cultural Daniel Merchán Pástor calificó el acontecimiento como un día histórico que salda una deuda con la cultura de la ciudad. El funcionario resaltó que el proyecto representa un ejemplo de eficiencia institucional al transformar la reserva técnica del museo en un activo vivo para la ciudadanía, reafirmando el compromiso de convertir el acceso al arte en un derecho cotidiano y alejado de los privilegios.








