Nick Reiner, hijo del reconocido director de cine estadounidense Rob Reiner, presentó una solicitud ante un tribunal de Los Ángeles para acceder a un fideicomiso familiar valorado en 1,5 millones de dólares. Según la documentación judicial, el hombre de 32 años requiere esos recursos para cubrir los gastos derivados de su defensa legal en el proceso penal que enfrenta por la muerte de sus padres.
Reiner está acusado de dos cargos de asesinato en primer grado por el fallecimiento de Rob Reiner, de 78 años, y de la fotógrafa Michele Singer Reiner, de 70. El caso generó una amplia repercusión en Hollywood luego de que ambos fueran hallados sin vida en su residencia ubicada en el exclusivo sector de Brentwood, en Los Ángeles, en diciembre del año pasado. La petición presentada ante la corte, compuesta por 136 páginas, sostiene que el acusado debió comenzar a recibir parte de los fondos del fideicomiso hace dos años, conforme a las disposiciones establecidas por sus padres.
“Nick quería a sus padres y está devastado por sus muertes”, señala el escrito presentado el lunes ante la justicia. El documento también afirma que los hechos relacionados con las circunstancias de los fallecimientos no forman parte de la disputa sobre el fideicomiso, sino que el litigio se centra exclusivamente en el acceso a los recursos económicos. Los abogados de Reiner sostienen que las entregas del dinero eran obligatorias e incondicionales, por lo que consideran que su cliente tiene derecho a recibir los fondos establecidos en el acuerdo familiar creado en 1993 para beneficiar a los tres hijos del matrimonio.
De acuerdo con la solicitud, Nick Reiner debía recibir la mitad de los recursos asignados a su nombre al cumplir 30 años y el resto cinco años después. Tras su arresto, fue representado inicialmente por el abogado Alan Jackson, conocido por asumir casos de alto perfil, aunque este se retiró de la defensa poco tiempo después. Reiner, quien tiene antecedentes de adicción, se ha declarado no culpable y permanece detenido mientras continúa el proceso judicial, cuya próxima audiencia está prevista para septiembre. En caso de ser condenado, podría enfrentar una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o incluso la pena de muerte.








