El fallecimiento de Patrick Stewart ha generado una profunda conmoción en la industria del entretenimiento, motivando una emotiva despedida por parte de su amigo cercano Sir Ian McKellen. A través de un mensaje en sus redes sociales, McKellen repasó más de cincuenta años de afecto y colaboración profesional, destacando el fuerte vínculo de Stewart con su natal Yorkshire y la franqueza que caracterizó tanto su vida personal como su carrera sobre los escenarios y las pantallas.
Ambos intérpretes se conocieron en la Royal Shakespeare Company a mediados de los años setenta, pero fue a lo largo de las décadas cuando construyeron una estrecha alianza que trascendió la actuación. McKellen recordó con humor e indulgencia el momento en que intentó disuadir a Stewart de aceptar el papel del capitán Jean-Luc Picard en Star Trek para no alejarse del teatro británico, un paso que finalmente catapultó a Stewart a la fama mundial sin desprenderlo de autorías clásicas en Broadway y el West End. Años más tarde, la franquicia X-Men afianzó su hermandad fuera del set, compartiendo proyectos teatrales como Esperando a Godot y momentos significativos, entre ellos la boda de Stewart con Sunny Ozell en 2013, la cual fue oficiada por el propio McKellen.








