La Unidad de Bienestar Animal (UBA) de Quito ha intensificado sus operativos de control sanitario tras registrar 117 inspecciones en lo que va del año debido a la proliferación de roedores que habitan en los sistemas de alcantarillado, cañerías y acumulaciones de desechos. La problemática cobró fuerza tras las denuncias de moradores en la avenida República de El Salvador y el sector de La Carolina, en el hipercentro norte, donde se identificaron más de 50 madrigueras activas en los parterres públicos. Las colonias de ratas, que circulan por las aceras compartiendo espacios con residentes y turistas, han generado zozobra comunitaria debido a incursiones en viviendas y locales comerciales, así como daños materiales por el corte de cables de servicios soterrados y focos potenciales de infecciones.
Las intervenciones interinstitucionales del Municipio, que incluyeron la aplicación regulada de químicos y rodenticidas, lograron mitigar temporalmente el impacto reduciendo los puntos críticos visibles a seis focos activos en la zona. Paola Burbano, presidenta del sector de la República de El Salvador, explicó que los dirigentes barriales coordinan una hoja de ruta técnica junto con el concejal Andrés Campaña para abordar este problema de salubridad de manera integral y estructural. La representante enfatizó que las soluciones mecánicas y la nueva frecuencia de recolección de basura dominical implementada por el cabildo para el sector gastronómico serán insuficientes si la ciudadanía no asume la corresponsabilidad en el manejo adecuado de los desperdicios orgánicos. De acuerdo con los inventarios de la UBA, las ratas constituyen la invasión predominante en 71 zonas de la urbe, concentrando la mayor cantidad de reportes en el Centro Histórico, el Comité del Pueblo, Carcelén, Quitumbe y la administración Eugenio Espejo.








