Centenas de altos funcionarios iraníes y representantes de delegaciones internacionales se congregaron este viernes en Teherán para rendir homenaje al fallecido líder supremo de Irán, Alí Jameneí. Los actos solemnes marcan el inicio de lo que las autoridades proyectan como los mayores funerales en la historia de la nación, diseñados para despedir al hombre que condujo los destinos de la República Islámica por más de 36 años. El féretro del religioso, proclamado por el gobierno como líder mártir tras su deceso en el contexto del conflicto bélico con Estados Unidos e Israel, fue expuesto en la mezquita Mosala de la capital, cubierto con la bandera nacional y símbolos tradicionales chiítas, junto a los restos de cuatro familiares que perecieron en el mismo suceso.
La jornada inaugural contó con la asistencia de mandatarios de naciones vecinas y delegaciones diplomáticas de potencias como Rusia y China, aunque analistas locales destacaron que la representación de los países del golfo Pérsico fue notablemente menor en comparación con eventos históricos previos, reflejando las persistentes tensiones geopolíticas en la región. En el plano político y militar interno, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, encabezó las guardias de honor junto a las máximas autoridades judiciales y legislativas, mientras que los mandos de las fuerzas armadas y de la Guardia Revolucionaria renovaron públicamente sus votos de lealtad institucional y emitieron declaraciones orientadas a la promesa de represalias.
El cronograma oficial establece que las ceremonias fúnebres se prolongarán hasta el 9 de julio y recorrerán cinco ciudades estratégicas, incluyendo paradas en los santuarios religiosos de Qom, diversas localidades de Irak y un entierro final en la ciudad sagrada de Mashad. Para contener la masiva afluencia de ciudadanos, estimada por los organizadores en cerca de 20 millones de personas solo en la capital, las fuerzas de seguridad implementaron un riguroso operativo sin precedentes que incluye restricciones en el espacio aéreo de Teherán y perímetros de exclusión vial. No obstante, las muestras oficiales de unidad nacional coexisten con un clima de profunda división interna derivado de la severa represión institucional ejercida contra las manifestaciones civiles registradas a inicios de año.








