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julio 1, 2026 | Actualizado ECT
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La letra “D” apaga las esperanzas de hallar sobrevivientes tras terremotos en Venezuela

La nomenclatura internacional de rescate señala el hallazgo de fallecidos en las estructuras colapsadas de La Guaira.

Escrito por Abel Cano

julio 1, 2026 | 11:47 ECT

Una letra “D” pintada con aerosol en los costados de las fachadas de los edificios colapsados se ha convertido en el símbolo más doloroso del devastador doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado miércoles 24 de junio. Esta marca, que responde a la palabra en inglés deceased (fallecido), forma parte de la nomenclatura internacional avalada por las Naciones Unidas para coordinar los esfuerzos de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, indicando a las brigadas de socorro que en ese punto específico ya no se espera recuperar personas con vida.

El uso de este código técnico resulta vital en el costero estado de La Guaira, ubicado a 40 kilómetros de Caracas y consolidado como la zona cero de la catástrofe. Al ver la letra “D”, los rescatistas extranjeros y locales optimizan el tiempo crítico de respuesta, evitando duplicar esfuerzos en ruinas ya descartadas. El panorama en la costa es desolador: decenas de complejos residenciales que antes ofrecían postales caribeñas se desplomaron en cuestión de segundos, dejando un saldo oficial cercano a los 2.000 muertos, mientras que la ONU proyecta una cifra alarmante de 50.000 personas desaparecidas.

Protocolos de búsqueda y evaluaciones estructurales

El despliegue de las misiones de asistencia técnica en el terreno avanza bajo rigurosos protocolos internacionales de señalización y descarte:

  • Optimización del tiempo: Equipos internacionales, como el grupo de rescatistas de España coordinado por Javier Rodes, repasan puntos complejos como el edificio Costa Azul en Caraballeda utilizando unidades caninas especializadas. Al no detectar señales de vida, se ratifica el marcaje para concentrar los recursos en sectores con probabilidades de rescate.
  • Fase de demolición: Tras la confirmación de la letra “D”, autoridades como la Policía Nacional Bolivariana añaden una “X” y la inscripción “demoler”, señalando que la estructura remanente debe ser derribada por seguridad.
  • Edificios inhabitables: Aquellas infraestructuras que se mantuvieron en pie pero presentan daños severos insalvables están siendo rotuladas con una letra “I”, advirtiendo a la población sobre el peligro inminente de colapso.

Magnitud de los daños y el drama familiar

Los análisis preliminares de la NASA estiman que al menos 58.000 edificaciones resultaron dañadas o completamente destruidas a nivel nacional, un impacto inédito para un país cuyas normativas y población no estaban habituadas a una actividad sísmica de tal magnitud.

En medio de jornadas marcadas por un calor sofocante y precipitaciones nocturnas, la maquinaria pesada trabaja de forma continua removiendo toneladas de concreto y acero. Pese al desalentador significado de las marcas en los accesos, cientos de ciudadanos, como los hermanos Helén y Guedez, permanecen al pie de los escombros de las edificaciones —algunas de las cuales se fracturaron desde los pisos superiores sepultando los niveles bajos— con el único objetivo de recuperar los restos de sus seres queridos para poder brindarles un entierro digno.

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