La creciente variabilidad climática y el impacto del fenómeno de El Niño están impulsando a la industria minera de la región a reestructurar sus planes de contingencia para mitigar las interrupciones operativas. Durante un encuentro empresarial en Guayaquil, analistas y exautoridades de Chile, Perú y Ecuador explicaron que fenómenos como lluvias torrenciales, aludes e interrupciones en rutas o puertos en el norte chileno y el territorio peruano comprometen las cadenas logísticas y la producción en la cordillera de Los Andes. Frente a estas amenazas, los especialistas instaron a realizar inversiones en infraestructura resiliente, establecer rutas alternativas de abastecimiento y diseñar modelos para optimizar el aprovechamiento de las reservas hídricas que dejan las precipitaciones.
Este proceso de adaptación operativa coincide con un desempeño histórico para la minería ecuatoriana, que registró exportaciones por 3.180 millones de dólares entre enero y julio de 2026, lo que representa un crecimiento del 43,5 % respecto al mismo período del año anterior. Con este resultado, el rubro minero se posicionó como el tercer generador de divisas del país, solo superado por el camarón y el petróleo, impulsado por los envíos de concentrado de plomo y cobre —que sumaron 1.391,3 millones de dólares— y las ventas de oro. La demanda comercial de estos minerales se concentró principalmente en socios estratégicos como China, la Unión Europea y Estados Unidos.








