El desempeño del sector minero ecuatoriano registró un crecimiento significativo durante el primer trimestre de 2026, alcanzando un volumen de exportaciones de 1.381,4 millones de dólares. Según el último Boletín del Sector Minero del Banco Central del Ecuador, esta cifra representa un incremento del 65,3 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Con este resultado, la minería se afianza como el tercer pilar de las exportaciones nacionales, situándose únicamente por detrás del petróleo y el camarón. Este repunte responde a un incremento en los volúmenes extraídos y al alza de los precios internacionales del oro y el cobre, impulsada por tensiones geopolíticas y la demanda industrial global.
El informe analiza la evolución de los dos yacimientos a gran escala que operan desde 2019 en Zamora Chinchipe, Fruta del Norte y Mirador, los cuales mantuvieron niveles óptimos de producción con aumentos del 19,1 % y 1,5 % en el material procesado, respectivamente. A estos megaproyectos en explotación se suma el avance de otros seis yacimientos clave repartidos en siete provincias del país. Entre ellos destacan Curipamba-El Domo y La Plata, que prevén iniciar producción en los próximos dos años, así como Cascabel y Warintza, cuyas fases de construcción están programadas para arrancar en 2027.
A pesar del dinamismo general de la industria, el reporte del organismo monetario señala realidades mixtas en el desarrollo de la infraestructura minera nacional. Mientras iniciativas como el proyecto Cangrejos en El Oro avanzan en sus fases de exploración avanzada con inversiones estimadas en más de 1.700 millones de dólares, otras concesiones enfrentan contratiempos, como ocurre en San Carlos y Panantza en Morona Santiago, cuyas actividades se mantienen totalmente suspendidas. En conjunto, la superficie concesionada abarca cerca de 80.000 hectáreas que perfilan el futuro energético y metalúrgico del país a largo plazo.








