Los líderes del Grupo de los Siete (G7), reunidos en la cumbre de la localidad francesa de Évian, manifestaron este martes un respaldo unánime a la soberanía e integridad territorial de Ucrania. Durante una sesión especial que contó con la participación del mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, los gobernantes de Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, el Reino Unido, Italia y Canadá acordaron intensificar la presión económica sobre Moscú. Fuentes diplomáticas locales señalaron que esta estrategia contempla la aplicación de nuevas restricciones a las exportaciones de crudo ruso, una medida condicionada a que se concrete el desbloqueo del estratégico estrecho de Ormuz.
En el desarrollo del encuentro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó a Zelenski por el rumbo actual del conflicto, destacando un cambio de dinámica en el que las fuerzas ucranianas muestran una posición fortalecida, lo cual fue catalogado como un factor favorable para Kiev ante una eventual mesa de diálogo. Asimismo, los miembros del G7 subrayaron que el sostenimiento de la postura defensiva de Ucrania requiere garantizar el suministro continuo de sistemas de defensa antiaérea y otros activos militares estratégicos.
A pesar del consenso general impulsado por el presidente francés, Emmanuel Macron, para consolidar a Washington como un socio fiable, persisten dudas sobre la implementación de las medidas por parte del gobierno estadounidense. Esto se debe a que la Casa Blanca alivió previamente algunas restricciones al crudo ruso tras el inicio del conflicto con Irán el pasado 28 de febrero, buscando mitigar el impacto en el mercado internacional de energía. Por ahora, el financiamiento armamentístico hacia Ucrania recae casi exclusivamente en los socios europeos, mientras que la contribución de Estados Unidos se mantiene enfocada en la provisión de información de inteligencia satelital.








