El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó un encuentro multitudinario con simpatizantes en la ciudad de Belém, capital del estado de Pará, en el tramo final de la campaña de cara a los comicios del próximo domingo. Durante su discurso ante la militancia del Partido de los Trabajadores (PT), el líder progresista resaltó las metas sociales alcanzadas en sus períodos de gobierno y solicitó a sus contendientes políticos retirar sus postulaciones al asegurar que la propuesta de su partido representa la opción preferida por la mayoría del electorado. Asimismo, prometió expandir la infraestructura educativa mediante escuelas de jornada completa y nuevas universidades, comparando su gestión basada en la entrega de textos escolares frente a las políticas de armamento promovidas en administraciones anteriores.
A pesar de las declaraciones del mandatario en el acto amazónico, las proyecciones electorales anticipan un escenario competitivo en las urnas. Los estudios de opinión pública sitúan a Lula en una disputa estrecha frente al senador Flávio Bolsonaro, representante del Partido Liberal, superándolo por un margen de cinco puntos en las últimas mediciones previas a la votación pero manteniendo una condición de empate técnico en proyecciones de segunda vuelta. Por su parte, el resto de los aspirantes presidenciales se ubica por debajo del 5 % en la intención de voto.
En el ámbito regional, el jefe de Estado asumió compromisos vinculados al desarrollo sustentable y a la infraestructura en la Amazonía, confirmando la suspensión de los proyectos de dragado en el río Tapajós tras los reclamos de las comunidades indígenas locales. No obstante, anunció el compromiso gubernamental de concluir el asfaltado de los tramos pendientes en la red vial del estado de Pará, una zona expuesta a presiones por deforestación y minería ilegal, al tiempo que convocó a sus seguidores a respaldar una lista legislativa afín para avanzar con reformas políticas e institucionales.








