El presidente de Francia, Emmanuel Macron, instruyó al Ministerio del Interior a tomar todas las medidas necesarias para intensificar los controles en la frontera con España tras el flujo masivo de migrantes procedentes de Marruecos hacia la ciudad de Ceuta. Desde la Presidencia francesa confirmaron contactos constantes con las autoridades de España y Marruecos para coordinar la respuesta ante la emergencia, al tiempo que ofrecieron asistencia técnica y el respaldo de la agencia europea Frontex en caso de ser requerido. El ministro del Interior galo, Laurent Nuñez, ratificó la activación de la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para ejecutar revisiones exhaustivas en los pasos limítrofes.
Este despliegue se suma a los dispositivos de seguridad fronteriza establecidos por el país galo en años previos y a la colaboración mediante brigadas conjuntas para combatir la inmigración irregular. La postura del Gobierno francés adopta un matiz más moderado en comparación con las demandas de socios comunitarios como Italia y Finlandia, cuyos ejecutivos han sugerido suspender a España del espacio Schengen. La crisis en el enclave norteafricano, que según estimaciones preliminares registra la entrada de cerca de 50.000 personas y un saldo trágico de al menos 34 fallecidos, mantiene en máxima alerta a las cancillerías europeas.








