El capitán de la selección de Francia, Kylian Mbappé, calificó este lunes de despreciable e indigna de su cargo a la senadora paraguaya Celeste Amarilla, quien emitió comentarios racistas contra el futbolista tras la eliminación de Paraguay ante el combinado europeo en los octavos de final del Mundial. A través de un mensaje en su cuenta de la red social X, el delantero francés lamentó que la inconsciencia y el racismo desinhibido de la legisladora empañaran el esfuerzo histórico que los jugadores paraguayos realizaron en la Copa del Mundo, ofreciendo la peor imagen posible de su país. Mbappé enfatizó que no permitirá que se propague el odio por el mundo y defendió que la funcionaria no representa la pasión ni el honor del pueblo paraguayo.
La controversia se originó tras la victoria de Francia por 1-0 sobre Paraguay, gracias a un gol de penal anotado por el propio Mbappé en un compromiso trabado. Al finalizar las acciones, el futbolista no estrechó la mano del guardameta paraguayo Orlando Gill debido a la tensión del juego, actitud que provocó la reacción de Amarilla en redes sociales con insultos de índole racista y xenófoba. En sus publicaciones, la senadora opositora utilizó términos despectivos comparando el entorno del deportista con animales y lo tildó de camerunés colonizado y resentido, agregando que la delegación sudamericana debió responder con agresiones físicas al término del encuentro deportivo.
El caso escaló rápidamente al plano institucional y diplomático, generando el rechazo inmediato de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), cuyo presidente, Philippe Diallo, tildó las declaraciones de delictivas y anunció un señalamiento formal ante la fiscalía para iniciar persecuciones judiciales. Asimismo, el presidente francés, Emmanuel Macron, manifestó su respaldo público al futbolista y a la delegación de su país, revelando que su homólogo paraguayo, Santiago Peña, se comunicó directamente con él para condenar el hecho. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay emitió un comunicado oficial repudiando las expresiones de la legisladora, señalando que son contrarias a los valores de convivencia pacífica y respeto a la dignidad humana que el Estado promueve.








