Los habitantes del sector de La Ecuatoriana, en el sur de Quito, protagonizaron una marcha pacífica durante la noche del jueves 18 de junio para exigir seguridad ante la delincuencia que azota a la zona. Con carteles, silbatos y alarmas comunitarias, los manifestantes recorrieron las calles principales del barrio tras una violenta jornada registrada el miércoles 17 de junio a partir de las 18:00, la cual provocó pánico y zozobra en la comunidad. Los moradores calificaron el entorno actual como uno de los más peligrosos de la capital debido a la impunidad con la que operan las redes delictivas.
Según el testimonio de los vecinos, la banda responsable está integrada por cuatro sujetos que se movilizan juntos en una sola motocicleta y que perpetraron al menos ocho asaltos consecutivos en una misma tarde. La escalada de violencia dejó un saldo de dos personas heridas y un ciudadano fallecido. Este último era un hombre que se encontraba reparando un medidor cuando fue abordado por los antisociales, quienes lo atacaron con un arma blanca causándole una herida mortal antes de darse a la fuga. Los denunciantes indicaron que el accionar comunitario mediante alarmas no ha sido suficiente para frenar a los delincuentes, cuyos rostros y modus operandi ya han quedado registrados en las cámaras de vigilancia del sector.
Frente a estos acontecimientos, la Policía Nacional informó que mantiene patrullajes diarios en el circuito; sin embargo, reconocieron que los sospechosos tienen plenamente identificados los horarios y las rutas de las unidades policiales para actuar cuando el sitio queda desprotegido. Ante esta situación, los mandos oficiales anunciaron que modificarán las estrategias de operación y los horarios de las rondas preventivas con el objetivo de desarticular a esta organización delictiva y devolver la tranquilidad a los residentes de La Ecuatoriana.








