La empresa siderúrgica Novacero lidera el desarrollo de dos nuevas centrales hidroeléctricas de iniciativa privada cuya construcción está prevista para iniciar en los primeros meses de 2027. Según detalló Ramiro Garzón, presidente de la compañía, cada planta tendrá una capacidad de generación de 50 megavatios (MW) y requerirá un desembolso estimado en $ 100 millones por unidad. Actualmente, la firma completa la fase final de trámites de licencias ambientales y concesiones de agua ante las autoridades gubernamentales para obtener la declaratoria de factibilidad técnica y dar paso a la fase de obra.
Las infraestructuras se ubicarán en dos puntos estratégicos del país: una en el noroccidente —entre Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas— y la otra en el sur, cerca de la provincia de Cañar. La edificación de ambas centrales tomará aproximadamente tres años y busca blindar la operación industrial de Novacero, cuya planta de fundición en Lasso requiere cerca de 40 MW. El excedente energético generado será comercializado a otras empresas privadas, reduciendo la vulnerabilidad del sector productivo frente a los periodos de estiaje que han obligado a suspensiones temporales en la industria.
En paralelo a la ejecución de estas dos obras, la empresa evalúa la factibilidad de un tercer proyecto hidroeléctrico de similar escala en la región Amazónica, con el objetivo de diversificar la cuenca de provisión y asegurar un flujo constante frente a variaciones climáticas. Este plan de expansión energética complementa las inversiones en sostenibilidad de la firma, que en 2025 implementó un sistema fotovoltaico de 4,2 MWp en su planta de Guayaquil para cubrir cerca del 90 % de su demanda local.








