La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre la existencia de cadenas de contagio de ébola que estarían operando fuera del alcance de los equipos de respuesta en el este de la República Democrática del Congo (RDC). Marie Roseline Belizaire, directora regional de Emergencias de la OMS para África, explicó desde la ciudad de Bunia que, pese a los avances en la detección y el tratamiento, la persistencia de muertes dentro de las comunidades sugiere que el virus continúa expandiéndose de forma invisible. Esta problemática se agrava en las zonas con alta población desplazada, donde las necesidades humanitarias superan ampliamente los recursos médicos disponibles, y en regiones de alto riesgo donde el acceso está restringido por los combates entre el Ejército y grupos armados.
Hasta la fecha, el Gobierno de la RDC ha confirmado un total de 896 casos y 232 fallecimientos, fijando la tasa de letalidad del brote en un 26 %. La epidemia, declarada oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, ya se ha extendido a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, e incluso ha cruzado la frontera hacia Uganda, donde se registran 19 contagios y dos muertes. Las autoridades sanitarias miran con preocupación este escenario debido a que el brote pertenece a la cepa de Bundibugyo, variante para la cual no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. Con el fin de mitigar la emergencia, la OMS ha desplegado a más de 115 expertos en las zonas afectadas y enviado 110 toneladas de insumos, priorizando el rastreo de contactos —que actualmente se ubica en un 71 %— y la ampliación del acceso a pruebas diagnósticas.








