La Policía de Nepal confirmó este viernes que la cifra de fallecidos ascendió a 469 personas como consecuencia de la riada registrada el pasado miércoles. Las fuerzas de rescate continúan las labores de búsqueda de cientos de desaparecidos en la zona norte del país y en la frontera con la Región Autónoma del Tíbet, donde comunidades enteras quedaron sepultadas por el paso del agua y el lodo.
De acuerdo con reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el Ministerio de Recursos Naturales de China, la tragedia fue causada por el colapso de una masa glacial ubicada a más de 5.000 metros de altitud. El desprendimiento se precipitó por un desnivel superior a mil metros sobre la cuenca del río Lhende Khola, generando un impacto de magnitud 5,2 registrado por los sensores sísmicos y arrastrando toneladas de rocas y sedimentos a su paso.








