El Municipio de Quito reportó este lunes 21 de septiembre una afectación acumulada de casi 1.300 hectáreas de vegetación en el Distrito Metropolitano debido a los incendios forestales registrados en lo que va del año. La cifra se ubica por debajo de las 1.800 hectáreas perdidas en 2024, excluyendo al año 2025 del análisis comparativo por haber presentado condiciones atípicas con lluvias estivales. Las autoridades alertaron sobre el grave impacto ecológico de estos siniestros, en su mayoría provocados por quemas prohibidas de desechos, los cuales destruyen la flora y fauna silvestre y ponen en riesgo las fuentes de agua de la capital.
Uno de los eventos de mayor preocupación se concentra en el cerro Casitagua, donde las labores de los bomberos alcanzaron el quinto día para lograr el enfriamiento total de la zona, dejando un saldo estimado de 300 hectáreas dañadas, según detalló el alcalde Pabel Muñoz. Tras la contención de las llamas, el cabildo prevé convocar a universidades, empresas privadas y a la ciudadanía para ejecutar un plan integral de remediación y reforestación socioecológica, enfocado en la siembra de especies nativas del ecosistema altoandino como el pumamaqui, aliso, cholán y arrayán.








