Los datos oficiales de la Agencia Metropolitana de Tránsito indican una leve disminución en los índices de siniestralidad en Quito entre enero y julio de 2026. Durante este periodo se registraron 2109 eventos de tránsito con un saldo de 1284 lesionados y 138 fallecidos, cifras menores a las reportadas en el mismo lapso del año anterior, cuando se contabilizaron 2114 siniestros, 1358 heridos y 152 víctimas mortales. Pese a estas métricas favorables, especialistas en movilidad expresan cautela y cuestionan que exista un cambio de tendencia real en las calles de la capital.
Guillermo Abad, especialista en seguridad vial, advirtió sobre el impacto del subregistro en las estadísticas oficiales, motivado por acuerdos extrajudiciales no asentados en partes de tránsito y por decesos de personas heridas ocurridos horas o días después del impacto. Abad enfatizó que el país sostiene un crecimiento histórico continuo en morbilidad y mortalidad vial por más de dos décadas, situación agravada por la falta de un reglamento para la legislación vigente desde 2021. Asimismo, cuestionó el retiro de frentes de fiscalización e instaló la necesidad de aplicar radares sancionatorios y controles telemáticos para frenar el exceso de velocidad, principal factor de riesgo en la red vial.
Desde una perspectiva preventiva, la Iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial en Ecuador consideró alentadora la disminución reportada, aunque enfatizó la importancia de mantener la vigilancia en corredores críticos como la avenida Simón Bolívar. Andrea Flores, representante de la organización, recomendó utilizar la evidencia técnica para ejecutar obras de infraestructura orientadas a proteger los puntos de mayor accidentabilidad. Además, destacó que la presencia visible y sostenida de los agentes civiles de tránsito en las vías constituye la estrategia más efectiva para disuadir conductas de riesgo y garantizar el cumplimiento de la ley.








