La red municipal de salud de Guayaquil contabilizó un total de 412 casos de dengue en los primeros ocho meses de 2026. La curva epidemiológica inició con 18 contagios en enero, ascendió de forma progresiva hasta alcanzar 72 en abril y registró en julio su cifra mensual más elevada con 77 reportes, para luego ubicarse en 57 diagnósticos durante agosto. La cifra del periodo analizado supera el acumulado de todo 2024, cuando se contabilizaron 391 casos, aunque se mantiene por debajo de los 1.070 registrados a lo largo de 2025 en las mismas dependencias de atención local.
En las dependencias médicas, la afectación se refleja en el testimonio de pacientes como Diogo Mora, un jardinero de La Pradera que debió suspender sus labores durante una semana tras manifestar los síntomas de la enfermedad. Tras recibir un manejo ambulatorio centrado en la hidratación en el hospital Bicentenario, el trabajador acudió a chequeo tras superar la fase crítica para poder retomar sus actividades diarias. En ese mismo centro asistencial, ciudadanas como Rosa Arellano, habitante de Las Malvinas, acudieron tras experimentar cuadros prolongados de malestar general, dolor corporal, problemas gastrointestinales y dificultad de movimiento en las extremidades a la espera de confirmación diagnóstica.
El impacto recurrente del virus también alcanza a sectores vulnerables como los adultos mayores. En el centro de salud Francisco Jacomé, Mariana Burgos, de 63 años, acudió a ser evaluada bajo la sospecha de haber contraído dengue por tercera ocasión en su vida. Ante la reaparición de la sintomatología, la paciente recurrió a atención médica para obtener un diagnóstico definitivo y recibir hidratación intravenosa, respaldada por su entorno familiar. Mientras los establecimientos municipales continúan procesando pruebas de laboratorio, los usuarios de la red sanitaria procuran asistencia oportuna para mitigar los efectos del padecimiento.








