El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerró este jueves la primera convención republicana de mitad de mandato en la historia del partido, celebrada en Dallas, con un llamado insistente a sus seguidores para movilizarse en las elecciones del próximo 3 de noviembre. Durante su intervención en el evento de dos días, el mandatario instó a los asistentes a asumir los comicios como un plebiscito sobre su administración, pidiéndoles expresamente que imaginen que su propio nombre figura en la papeleta de votación para garantizar la participación de las bases conservadoras. En un tono descontracturado y entre bromas, admitió sentir cierto cansancio de la política antes de repasar los ejes de su campaña, como la seguridad fronteriza, los recortes de impuestos y las críticas a la oposición.
La cita política tuvo como objetivo principal reactivar al electorado oficialista e impulsar a los candidatos del partido de cara a unos comicios decisivos. Durante el acto, Trump hizo levantar la mano derecha a los presentes para tomarles juramento de que acudirán a las urnas e instó a aprovechar el voto anticipado, advirtiendo entre risas sobre las consecuencias de no cumplir con el deber electoral. El encuentro estuvo marcado por el protagonismo del mandatario, quien buscó centrar la contienda nacional en su figura a pesar de no ser candidato en esta jornada electoral.
Las elecciones federales del 3 de noviembre definirán el control del Poder Legislativo en Washington, al renovarse la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El resultado de las urnas determinará la capacidad del oficialismo para mantener la mayoría parlamentaria o si el Congreso pasará a manos de la oposición para los últimos dos años del mandato presidencial.








