El santuario mariano de Medjugorje, ubicado en el sur de Bosnia-Herzegovina, sufrió graves actos de vandalismo tras ser atacado por desconocidos que incendiaron un altar exterior y pintaron de negro el rostro de la estatua central de la Virgen María. Las autoridades locales informaron que en el lugar también se hallaron grafitis con mensajes de odio en idioma polaco, en los que se atacaba la veracidad de las apariciones marianas registradas en la localidad desde 1981.
Imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran a un individuo vertiendo combustible sobre el altar de la Iglesia de Santiago antes de iniciar el fuego. La policía bosnia inició las investigaciones correspondientes para dar con los responsables de este hecho, el cual ocurre a pocos días de que inicie el Mladifest, un concurrido encuentro anual de la juventud católica que reúne a miles de peregrinos de todo el mundo a partir del 1 de agosto.








