El sur de California se encuentra en alerta máxima ante la llegada de los primeros vientos de Santa Ana de la temporada, con ráfagas de hasta 128 kilómetros por hora que amenazan con causar apagones preventivos y desencadenar incendios forestales. El fenómeno meteorológico afecta a más de 20 millones de habitantes en los condados de Los Ángeles, Ventura, Orange, San Diego, Riverside y San Bernardino. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que la fuerza del viento podría derribar árboles y cableado eléctrico, además de representar un peligro para la circulación de vehículos de gran tamaño.
Debido al riesgo extremo de fuego impulsado por la baja humedad y las altas temperaturas, el NWS emitió alertas rojas (Red Flag Warnings) para diversas zonas, mientras que compañías eléctricas como Southern California Edison contemplan cortes de luz preventivos para evitar que el fallo de infraestructura genere chispas. Las autoridades estatales y locales instaron a la población a suspender actividades al aire libre que puedan provocar incendios y mantenerse listos para evacuaciones de emergencia.








