El presidente de Rusia, Vladímir Putin, mantuvo una comunicación directa con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, para ratificar el apoyo de Moscú ante la reciente escalada bélica en la región. Durante el diálogo, el mandatario ruso expresó sus condolencias por el fallecimiento del líder supremo Alí Jamenei y denunció las acciones militares de Israel y Estados Unidos como violaciones al derecho internacional. Esta conversación ocurre en un contexto de alta tensión, tras informes de inteligencia que sugieren que el Kremlin habría compartido datos sensibles con Teherán sobre la ubicación de activos militares estadounidenses, lo que facilitaría eventuales contraataques por parte de las fuerzas iraníes.
Pese a las revelaciones sobre la transferencia de información clasificada, la Casa Blanca ha minimizado el impacto de esta colaboración en sus operaciones actuales. Por su parte, el Kremlin ha evitado confirmar si existe una solicitud formal de asistencia militar adicional, aunque reconoce que los canales de comunicación permanecen abiertos en todos los niveles. La relación entre ambas naciones se ha fortalecido significativamente, consolidando una alianza estratégica que incluye el intercambio previo de tecnología de drones y misiles. Putin ha instado a un cese de hostilidades, mientras mantiene contactos con otros actores del Golfo para intentar frenar una expansión incontrolable del conflicto en territorio iraní.








