Tras el reciente descanso de Viernes Santo, los ecuatorianos se preparan para un nuevo periodo de asueto que se extenderá por cuatro días consecutivos. Mediante el Decreto Ejecutivo 354, el primer mandatario dispuso la suspensión de la jornada laboral del jueves 30 de abril, la cual se unirá al viernes 1 de mayo por el Día del Trabajo y al fin de semana posterior. Esta medida, que aplica tanto para el sector público como para el privado, establece además que las horas no trabajadas durante el jueves no deberán ser recuperadas por los empleados.
Con esta decisión, el gobierno busca incentivar el turismo interno y dinamizar la economía nacional durante el puente que finalizará el domingo 3 de mayo. Este es el segundo de varios feriados programados para el resto del año, entre los que destacan la Batalla de Pichincha en mayo, el Primer Grito de Independencia en agosto y las festividades de octubre, noviembre y diciembre. Las autoridades esperan que la extensión del descanso facilite la planificación de viajes y actividades recreativas en las distintas regiones del país, beneficiando a toda la cadena del sector turístico.








