El Gobierno de China instó a la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y defendió la necesidad de mantener activa la vía diplomática respecto a la situación en Oriente Medio. Esta postura se dio a conocer mediante un comunicado de la Cancillería china, un día después de que el presidente Xi Jinping y su homólogo estadounidense, Donald Trump, abordaran el conflicto regional durante su encuentro bilateral en Pekín. Desde el ministerio de Exteriores se enfatizó que, una vez abierta la puerta del diálogo, esta no debe volver a cerrarse bajo ninguna circunstancia.
La diplomacia del país asiático insistió en que las partes involucradas tienen la responsabilidad de consolidar la actual tendencia de distensión para alcanzar una salida política definitiva. Las autoridades chinas calificaron el conflicto como una guerra que nunca debió haber ocurrido y señalaron que no existe justificación alguna para su continuidad. Asimismo, reiteraron que el cese de las hostilidades y el restablecimiento del tránsito seguro en esta vía marítima clave beneficiarán directamente tanto a los intereses de Estados Unidos como a los de Irán.








