Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo declararon un nuevo brote de ébola en la provincia oriental de Ituri, el cual ya ha cobrado la vida de al menos 65 personas y registra unos 246 casos sospechosos. La información fue difundida por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África, organismo dependiente de la Unión Africana, detallando que las zonas más afectadas corresponden a los distritos de Mongwalu y Rwampara. Las pruebas preliminares de laboratorio confirmaron la presencia del virus en 13 de las 20 muestras analizadas, identificando además que corresponde a una cepa diferente a la de Zaire, con cuatro decesos ya ratificados oficialmente por los especialistas.
La agencia internacional de salud expresó su profunda preocupación debido al elevado riesgo de propagación que presenta la enfermedad en esta región del país, impulsado por el intenso movimiento poblacional debido a la actividad minera local, la inseguridad territorial y la cercanía fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. Ante este escenario, se convocó a una reunión de coordinación de alto nivel con participación de la Organización Mundial de la Salud y ministerios regionales para agilizar el rastreo de contactos y la distribución de recursos médicos. Este nuevo brote se produce apenas cinco meses después de superarse un episodio similar en la provincia central de Kasai, el cual dejó 45 fallecidos a finales de 2025.








