El Ministerio de Defensa de Rumania, país miembro de la OTAN, informó que un dron procedente de la Federación de Rusia impactó contra un edificio de viviendas en la ciudad de Galati, cerca de la frontera con Ucrania, provocando un incendio y dejando un saldo de dos personas con heridas leves. El incidente ocurrió durante la noche del 28 al 29 de mayo, en el marco de una nueva oleada de ataques rusos dirigidos contra infraestructuras civiles ucranianas próximas a la frontera fluvial. Aunque se han registrado múltiples incursiones de vehículos no tripulados en territorio rumano desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, esta representa la primera ocasión en que un dispositivo se estrella directamente contra una zona residencial.
Ante la detección de las aeronaves en las cercanías de su espacio soberano, la Fuerza Aérea rumana desplegó dos aviones de combate F-16 desde la base de Fetesti para interceptar y entablar combate con los objetivos. El radar militar realizó el seguimiento del dron hasta que este se precipitó sobre la estructura civil en Galati. Este suceso coincidió con la activación de una alerta aérea nacional en toda Ucrania durante la madrugada debido al temor de nuevos bombardeos, elevando nuevamente la tensión geopolítica en la frontera de la alianza atlántica.








