El Gobierno de Bolivia convocó a una nueva mesa de diálogo con organizaciones sociales y dirigentes movilizados para intentar poner fin a casi un mes de bloqueos de carreteras y protestas que mantienen paralizadas varias regiones del país.
Las manifestaciones, impulsadas por sectores sindicales, campesinos y grupos afines al ex presidente Evo Morales, han provocado escasez de alimentos, combustibles y medicamentos, especialmente en La Paz y El Alto. Las autoridades buscan alcanzar una “pausa humanitaria” que permita aliviar la crisis mientras avanzan las negociaciones.

Sin embargo, algunos líderes condicionan su participación al retiro de órdenes de captura contra dirigentes acusados por hechos de violencia durante las movilizaciones. El Ejecutivo insistió en que el diálogo es la única vía para resolver el conflicto y evitar una mayor escalada de tensión social y política.








