La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, fue incluida de urgencia en una lista de espera para recibir un trasplante de pulmón tras registrarse un deterioro severo en su estado de salud, según informó este viernes el palacio real de Oslo. La esposa del heredero al trono, el príncipe Haakon Magnus, lidia desde 2018 con una variante poco común de fibrosis pulmonar, una patología crónica e incurable que daña el tejido pulmonar provocando graves dificultades respiratorias. El neumólogo Are Holm, especialista del Hospital Nacional de Oslo, confirmó mediante un comunicado oficial que tras una evaluación médica exhaustiva se determinó que la intervención quirúrgica es necesaria y se ejecutará tan pronto como exista un órgano compatible disponible.
A causa de su condición médica, la princesa de 52 años quedó inhabilitada de forma indefinida para cumplir con sus compromisos y funciones institucionales. La dirección de la Casa Real advirtió que este escenario clínico alterará de manera significativa la agenda de actividades del príncipe Haakon y de los demás miembros de la familia real. Debido a la prioridad del tratamiento, los eventos oficiales programados para agosto con motivo de las bodas de plata matrimoniales de la pareja fueron aplazados por completo, y se confirmó que los príncipes no asistirán a las bodas de oro de los reyes de Suecia, previstas para el próximo 13 de junio en Estocolmo.
La gravedad de la situación ya había condicionado la agenda internacional de la Corona en días previos; el príncipe Haakon se vio obligado a recortar una jornada de su visita diplomática a Japón, efectuada entre el 1 y el 3 de junio, con el fin de retornar a territorio noruego de inmediato. En sus últimas apariciones frente a los medios y la ciudadanía, Mette-Marit ya requería el uso continuo de equipos portátiles de asistencia respiratoria, evidenciando el avance de una enfermedad que ahora obliga al entorno real a concentrar todos los esfuerzos institucionales en su proceso de recuperación médica.








