La agónica clasificación de la selección ecuatoriana a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026 ha generado un notable repunte en el comercio informal y formal de Guayaquil. Tras la victoria por 2-1 ante Alemania en el cierre de la fase de grupos, cientos de aficionados que se habían mantenido cautos acudieron masivamente a las zonas comerciales, como el tradicional sector de la Bahía, con el objetivo de adquirir la indumentaria de la Tricolor para acompañar el decisivo encuentro de este martes frente a la escuadra mexicana.
En los callejones comerciales del centro de la urbe, la gran sorpresa de la temporada ha sido la alta demanda del uniforme alterno de color negro, el cual se agota rápidamente de las perchas y vitrinas por encima de la clásica camiseta amarilla. Comerciantes del sector señalaron que los compradores muestran especial preferencia por este modelo innovador, cuyo costo ronda los 18 dólares en su versión réplica, mientras que la indumentaria principal se cotiza entre los 10 y 15 dólares dependiendo de los acabados y la confección. Asimismo, el interés se extiende a las tiendas departamentales autorizadas, donde las equipaciones oficiales se expenden en un valor base de 79.99 dólares.
Los vendedores de la zona confirmaron que, aunque el ritmo de transacciones comerciales inició de forma moderada a comienzos de mes, la expectativa por ver al equipo dirigido por Sebastián Beccacece avanzar en las fases de eliminación directa ha dinamizado los negocios durante el último fin de semana. Los locales minoristas se han abastecido con nuevas dotaciones de prendas en todas las tallas para responder al flujo de clientes, quienes reconocen haber esperado los resultados deportivos necesarios en el certamen internacional antes de invertir en la renovación de sus prendas mundialistas.








