La cadena hotelera española Meliá Hotels International completará su salida de Cuba a partir de este viernes, poniendo fin a más de tres décadas de operaciones en la isla. La decisión responde al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, que afectan a las empresas con vínculos comerciales con entidades controladas por el Gobierno cubano, además del complejo escenario económico y operativo que enfrenta el país.
La empresa cancelará los contratos y servicios que aún mantenía en Cuba, donde llegó a administrar decenas de hoteles y se convirtió en uno de los principales operadores turísticos internacionales.
Su retiro se suma al de otras cadenas hoteleras extranjeras que también han reducido o cesado sus actividades en la isla debido a la caída del turismo, la crisis energética y las crecientes restricciones impuestas por Washington. La salida de Meliá representa un nuevo golpe para el sector turístico cubano, considerado una de las principales fuentes de ingresos del país.









