El Gobierno de Paraguay analiza la adquisición de entre 10 y 15 aviones de entrenamiento y ataque a reacción mediante un acuerdo de cooperación con Taiwán. La iniciativa, anunciada por el presidente Santiago Peña tras reuniones de alto nivel militar con la isla asiática, busca reforzar la modernización de la Fuerza Aérea Paraguaya. Entre las principales alternativas que estudia la institución figuran los cazas F-5 Tiger II —retirados del servicio taiwanés en 2025— y los entrenadores AT-3 Tzu Chung, con el objetivo de iniciar las entregas a partir de 2027.
La eventual llegada de estas aeronaves permitirá a la fuerza aérea recuperar su capacidad de vuelo a reacción, extinta desde la baja de los AT-26 Xavante en 2003. La opción del F-5 resulta atractiva por la familiaridad de los pilotos paraguayos con el modelo en maniobras regionales y el vínculo operativo con el fabricante Northrop Grumman. Con este proyecto, el país sudamericano complementará la reciente incorporación de helicópteros Bell UH-1H y aviones A-29 Super Tucano para consolidar su sistema de vigilancia y defensa aérea.








