El flujo de buques a través del estrecho de Ormuz sufrió una reducción del 17% durante la jornada del martes, al registrarse únicamente 10 pasos frente a los 12 contabilizados el día anterior. La caída de la actividad marítima responde al incremento de las tensiones regionales tras el vencimiento de la tregua de sesenta días pactada en junio entre Washington y Teherán sin que se alcanzaran acuerdos para la reapertura segura de la vía. Además, la Organización Marítima Internacional confirmó un ataque perpetrado el 17 de agosto contra el buque granelero Minoan Dignity, con bandera de Liberia, en el que falleció un tripulante, lo que ha llevado a diversas navieras a extremar precauciones e interrumpir sus trayectos por el estrecho.
En contraste con la paralización en Ormuz, el tránsito por el estrecho de Bab al Mandeb —punto de acceso al mar Rojo— mostró un repunte del 53 %, alcanzando un total de 46 cruces en comparación con los 30 reportados el lunes. Este incremento coincide con una disminución progresiva en las incursiones armadas de los rebeldes hutíes del Yemen contra embarcaciones comerciales saudíes en esa zona. Sin embargo, analistas del sector advierten que la persistencia del conflicto militar en Oriente Medio mantiene en incertidumbre al comercio internacional, ante la ausencia de avances sustanciales en las conversaciones diplomáticas dirigidas a resolver el bloqueo naval.








