Un operativo conjunto integrado por la Policía Nacional, la Gobernación y la Intendencia del Guayas concluyó con la clausura de un centro irregular de tratamiento de adicciones en el sector Viernes Santo, al sur de Guayaquil. La intervención contó con la presencia del gobernador José Arévalo, el comandante de la Zona 8, Walter Villaroel, y la intendenta Anunziatta Tinoco Noblecilla, quienes constataron que el inmueble carecía de los permisos y documentos habilitantes para su funcionamiento. Durante la inspección, las autoridades atendieron una alerta inicial de secuestro y confirmaron que se trataba de un ciudadano ingresado a la fuerza a la instalación, procediendo a su liberación inmediata.
En el marco de las revisiones de antecedentes a todos los ocupantes del establecimiento, el personal policial identificó a cuatro personas que registraban boletas de captura vigentes, por lo que fueron puestas a órdenes de la justicia. Para salvaguardar la integridad de los demás usuarios, los agentes coordinaron su retiro en buses hacia centros de salud habilitados por el Ministerio de Salud Pública o para su reencuentro con familiares, garantizando así una atención adecuada fuera del recinto clandestino.
Esta acción institucional se enmarca en los operativos preventivos y de control ejecutados bajo el estado de excepción y toque de queda vigentes en la ciudad hasta el 30 de septiembre. La medida gubernamental, que se extiende por 60 días en ocho provincias del país —incluida Guayas—, busca contener el accionar de grupos delictivos y fiscalizar establecimientos que operen al margen de la ley.








