El severo temporal del lunes 26 de octubre dejó anegaciones en más de ochenta sectores de Guayaquil, registrando afectaciones de consideración en el barrio de Mapasingue. Las corrientes de agua descendieron con fuerza desde los cerros circundantes, arrastrando lodo, piedras y basura, lo que provocó el ingreso de agua a viviendas y locales comerciales, además de dificultar el tránsito vehicular. Ante la eventualidad de nuevas precipitaciones, propietarios de la zona contrataron albañiles para construir e incrementar la altura de muros defensivos de unos cuarenta centímetros en los accesos de sus inmuebles.
Mientras los vecinos continuaban con las labores de secado de pertenencias y remoción de desechos en las calles, varios establecimientos comerciales apelaron al uso de bombas de succión para retirar la acumulación hídrica. Desde la gerencia de Segura EP, Álex Anchundia precisó que la geografía de pendiente aceleró el flujo del agua y el arrastre de sedimentos que taponaron los sumideros, por lo que exhortó a la ciudadanía a evitar el arrojo de desperdicios en la vía pública para facilitar el drenaje del sistema pluvial.








