El murciano se clasifica para octavos de final en La Defense tras derrotar en dos sets al estadounidense Alex Michelsen. En una jornada llena de sorpresas y golpes de efecto, Carlos Alcaraz mantuvo el tipo y solventó su estreno en el Masters 1.000 de París con una solvente victoria sobre el estadounidense Alex Michelsen, al que derrotó en dos sets (1 hora y 41 minutos) para sellar su presencia en los octavos de final.
Carlos Alcaraz ha vuelto a la competición oficial mostrando buenas sensaciones sobre la pista y prolongando la inercia ganadora que traía consigo desde Viena. Sin embargo, el gran foco de atención en su estreno no solo estuvo en su rendimiento deportivo, sino en su rostro: el murciano ha decidido desprenderse del característico bigote que lució semanas atrás.
Aquel famoso ‘look’, nacido de una apuesta colectiva y divertida con su equipo técnico tras conquistar el título en Tokio y llevarlo también por Shanghái, ya es historia. Con el rostro de nuevo despejado, el español busca centrarse plenamente en los exigentes retos de este tramo final de temporada, demostrando que, aunque se haya despedido de su peculiar bigote, su ambición competitiva y su excelente dinámica sobre la pista siguen exactamente igual.








