Un crucero con 1.233 pasajeros y 514 tripulantes se encuentra retenido en el puerto de Burdeos, Francia, tras detectarse un brote de problemas gastrointestinales que afectó a 50 personas y coincidió con el fallecimiento de un hombre nonagenario. El buque, que inició su travesía en las islas Shetland el pasado 6 de mayo, tenía previsto continuar su ruta hacia España; sin embargo, permanece atracado mientras se realizan análisis sanitarios complementarios para determinar el origen de la enfermedad.
Aunque los primeros exámenes realizados a bordo descartaron la presencia de norovirus, las autoridades sanitarias francesas mantienen bajo estudio la posibilidad de una intoxicación alimentaria. Asimismo, se ha descartado cualquier vínculo con el hantavirus, tras los recientes casos letales reportados en otro crucero que cubría la ruta entre Argentina y Cabo Verde. Los síntomas más agudos, que incluyen vómitos y diarreas, alcanzaron su punto máximo el 11 de mayo, poco antes de que la embarcación llegara a territorio francés. Por ahora, los pasajeros, en su mayoría de nacionalidad británica e irlandesa, permanecen a bordo a la espera de los resultados de los laboratorios locales.








