Las recientes medidas implementadas por la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) en Guayaquil, como la reducción del espacio exclusivo de la Metrovía en la avenida 25 de Julio y la habilitación de carriles compartidos en la avenida de Las Américas, han generado reparos entre los expertos en movilidad. Aunque las acciones cuentan con el respaldo de varios conductores de vehículos particulares al abrir más espacio para circular, los especialistas las consideran soluciones de corto alcance frente al crecimiento sostenido del parque automotor local. Al cierre de 2025, la ciudad registró un estimado de 863.427 unidades en circulación, de las cuales el treinta y siete por ciento corresponde a motocicletas, un escenario que añade presión a las horas pico.
Paola Carvajal, experta en Movilidad Sostenible, advirtió que restar exclusividad al transporte masivo incrementa los tiempos de viaje de los usuarios y debilita su eficiencia, provocando que más ciudadanos migren hacia autos o motos. Asimismo, recomendó analizar conceptos como la paradoja de Braess, la cual plantea que aumentar la capacidad vial para automóviles puede terminar empeorando la circulación. Por su parte, Alejandro Chanabá Ruiz, docente de la ESPOL, coincidió en la necesidad de avanzar hacia una planificación vial integral que involucre a cantones vecinos como Durán y Samborondón, sugiriendo que la prioridad municipal debe enfocarse en desincentivar de manera gradual el uso del vehículo privado y estudiar alternativas de transporte de mayor escala para el futuro de la urbe.








