Un fenómeno meteorológico marcado por marcados contrastes afectó a la provincia de Manabí durante el mes de septiembre, registrando intensas tormentas e inundaciones en cantones del norte e interior como El Carmen, Chone y Calceta, en contraste con precipitaciones casi nulas en poblaciones costeras del centro-sur como Manta, Jaramijó y Puerto López. Cristhian Paliz, docente e investigador hidrometeorólogo de la Escuela Superior Politécnica Agropecuaria de Manabí (ESPAM MFL), explicó que esta disparidad atípica para la época seca responde a la interacción entre la temperatura del océano Pacífico, la atmósfera y la topografía local, alcanzando acumulados de lluvia que en ciertos sectores triplicaron los promedios históricos habituales.
Entre los factores determinantes se destaca la temperatura superficial del mar, que frente al norte de Manabí y Esmeraldas alcanzó los 28 °C, favoreciendo una mayor evaporación y disponibilidad de humedad hacia la atmósfera, mientras que frente a la franja centro-sur el mar registró valores de 26 a 27 °C. A este comportamiento térmico —compatible con el desarrollo del fenómeno de El Niño según reportes del Comité Nacional ERFEN— se suma el efecto orográfico de las montañas del interior, las cuales obligan al aire húmedo a ascender y condensarse. Este bloqueo geográfico concentró tormentas de más de diez horas continuas sobre El Carmen, Chone, Calceta y Santa Ana, provocando la saturación de suelos y el desbordamiento de arroyos.
El especialista advirtió además que esta dinámica orográfica puede generar emergencias en poblaciones costeras como Puerto López, donde pueden registrarse crecidas repentinas de ríos por precipitaciones ocurridas en las partes altas de la cuenca, fenómeno que se agrava cuando coincide con pleamares que dificultan el desfogue natural hacia el mar. De acuerdo con datos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), Manabí contabiliza 22 eventos adversos y 190 personas afectadas en el marco de la alerta roja por el temporal. Ante la consolidación de El Niño para el período 2026-2027, los expertos prevén un incremento en la frecuencia de lluvias intensas durante la próxima temporada invernal.








