El uso de mecanismos electrónicos como el escaneo de códigos QR y las transferencias directas ha modificado los hábitos de consumo en Ecuador, generando una menor preferencia por el dinero en efectivo. Según el Banco Central del Ecuador y la Superintendencia de Bancos, el monto retirado de las cuentas de ahorro en los canales de la banca privada experimentó una caída del 22 % en 2025 al pasar de 42060 millones a 32669 millones de dólares, a pesar de que el número de operaciones de retiro registró un leve incremento. No obstante, en el primer cuatrimestre de 2026 se observó una recuperación parcial con retiros que sumaron 11659 millones de dólares a través de 121,49 millones de transacciones.
En contraste, los canales digitales han mostrado un crecimiento sostenido. El volumen facturado en puntos de venta electrónicos como terminales POS, botones de pago y aplicaciones móviles creció un 35 % entre el periodo de enero a mayo de 2024 y el mismo lapso de 2026, alcanzando los 6499 millones de dólares. Por su parte, la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) destacó que en 2024 los canales digitales concentraron el 67,7 % de las transacciones bancarias totales, posicionando al teléfono móvil como el principal medio con más de 970 millones de operaciones realizadas.
El ecosistema financiero continúa expandiéndose mediante soluciones como las billeteras digitales DeUna, PanaPay y la implementación de códigos QR por parte de entidades privadas y cooperativas. Analistas y directivos del sector señalan que esta transición estimula la inclusión financiera y incrementa los ingresos de los comercios hasta en un 20 %. Sin embargo, el sector enfrenta el reto de mejorar la infraestructura tecnológica en áreas rurales y superar la desconfianza de ciertos sectores de la población mediante una mayor educación financiera.








