La circulación y estacionamiento de motocicletas sobre las aceras del centro de Guayaquil se ha convertido en una problemática cotidiana que genera malestar y peligro para los peatones. Durante un recorrido realizado por este Diario entre las 16:00 y las 17:00 del martes 7 de julio en sectores como Clemente Ballén, Aguirre, Chile y Pedro Carbo, se constató la presencia de al menos seis motociclistas transitando por las veredas —varios de ellos dedicados al servicio de entrega a domicilio— y cerca de una veintena de estos vehículos estacionados en zonas exclusivas para el caminante. Ciudadanos y dueños de negocios locales coinciden en que esta práctica ocurre a diario y ya ha provocado accidentes, afectando especialmente a adultos mayores que son golpeados o sorprendidos por conductores que les exigen el paso en espacios peatonales.
Ante las reiteradas quejas de la comunidad, que lamenta que la infracción suceda incluso frente a los agentes de control municipal sin que se apliquen las medidas correspondientes, la ciudadanía exige controles permanentes y un cumplimiento riguroso de la ley para frenar lo que consideran una preocupante normalización del riesgo. Al respecto, la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) recordó que las sanciones vigentes para los motociclistas que incurran en estas faltas contemplan una multa equivalente al 10 % de un salario básico unificado (SBU) más la retención del vehículo por estacionar en sitios prohibidos, mientras que la multa por circular en zonas con restricción es del 15 % de un SBU.








